Las transiciones políticas, especialmente en formaciones con una trayectoria consolidada como el PSOE, suelen gestarse a través de acuerdos internos y movimientos estratégicos. En la Provincia de Jaén, este proceso ha sido evidente en la preparación de la sucesión de Paco Reyes, una figura de peso en el socialismo jiennense.
Durante años, Reyes ha ido cediendo parcelas de poder, preparando el terreno para un relevo generacional. Tras dejar la secretaría general del PSOE jiennense, se centró en su presidencia en la Diputación Provincial, una posición que le permitía gestionar la provincia con menor desgaste orgánico y sin las complejidades de la política interna del partido.
Los políticos de largo recorrido no amenazan con cortarse la coleta y volver al ruedo cada dos por tres; siguen toreando en otro tipo de plazas y aprovechan el bagaje de la experiencia para seguir toreando de salón.
La elaboración de las listas electorales para representar a la provincia ha sido un proceso complejo, reflejo de los cambios en el panorama político actual. Sin embargo, el resultado final ha estado a la altura de las expectativas, con una configuración que proyecta fuerza y experiencia.
En esta nueva etapa, Paco Reyes estará acompañado como número dos en la candidatura por Ángeles Férriz, actual parlamentaria y viceportavoz socialista. Esta elección representa un giro significativo, integrando la experiencia de Reyes con la capacidad de Férriz, conocida por su papel crítico frente al Gobierno de Moreno Bonilla. La lista también recupera a figuras como Juan Latorre, quien en su momento disputó la secretaría general, aportando una dosis de vitalidad al proyecto.
Este movimiento estratégico formaliza una sucesión que se ha gestado durante años, culminando en un momento clave del calendario electoral. El tablero político en Jaén parece despejado, con un liderazgo renovado y consolidado para afrontar los próximos desafíos.




