Según las cifras provisionales difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado se contabilizaron 4.744 muertes en la provincia. De este total, 2.528 decesos estuvieron vinculados a estas dos patologías, lo que supone un 53,2% del conjunto de fallecimientos.
Las afecciones del sistema circulatorio causaron 1.270 muertes, representando el 26,7% del total. Dentro de este grupo, las enfermedades cerebrovasculares fueron las más frecuentes, con 318 casos. Por otro lado, los tumores provocaron 1.258 fallecimientos, un 26,5% del total, destacando especialmente el cáncer de tráquea, bronquios y pulmón como el más letal, con 274 víctimas.
Otras causas de mortalidad registraron incidencias significativamente menores, situándose todas por debajo del 10% de los casos. Entre ellas, las enfermedades del sistema respiratorio sumaron 448 defunciones, seguidas por las patologías del sistema nervioso y de los órganos de los sentidos, que causaron 332 muertes.
El informe estadístico también recoge 204 muertes por causas externas, entre las que se incluyen caídas accidentales y otros sucesos. Asimismo, se contabilizaron 170 fallecimientos por enfermedades endocrinas, nutricionales y metabólicas, mientras que las afecciones infecciosas y parasitarias causaron 97 decesos en el territorio onubense durante el ejercicio de 2025.




