La I Bienal de Escultura Iberoamericana, celebrada en el Espacio Santa Fe de Huelva, presenta una selección de cuatro obras accesibles a través del tacto. Estas piezas, pertenecientes a los fondos del Museo Tiflológico de la ONCE, han sido creadas por artistas ciegos o con discapacidad visual, ofreciendo una experiencia sensorial única.
Entre las obras expuestas se encuentra 'Niña aquí más barato', una pintura acrílica sobre lienzo de José Manuel Molina, pintor con discapacidad visual y ganador del Concurso de Artes Plásticas del Museo Tiflológico en 2022. Su técnica, que emplea una espátula de carrocería, aporta singularidad a sus creaciones, situadas entre la figuración y la abstracción.
Kelly Arrontes, pintora con baja visión, presenta 'Cuando el arte fluye como el agua'. Estudió Bellas Artes y se ha destacado por su habilidad para imaginar y representar personas, desarrollando un lenguaje pictórico propio que refleja su visión del mundo.
La escultura 'Navegando por el mar de mis pensamientos', una talla en madera, es obra del escultor autodidacta Rubén González, quien continúa una tradición familiar. Su padre, Rafael González, es autor de la maqueta de Ávila expuesta en el Museo Tiflológico.
Finalmente, Andrés Clariana, artista con sordoceguera, expone 'Vía Láctea', una escultura de cerámica. Su obra combina arte y técnica, explorando percepciones y volúmenes con un enfoque que busca sugestiones visuales y táctiles.
El Museo Tiflológico de la ONCE, inaugurado en 1992, es un espacio accesible que utiliza el tacto y el oído como principales canales de información. Exhibe colecciones de maquetas arquitectónicas, obras de artistas con discapacidad visual, material tiflológico y libros en braille, concebido para ser explorado por sus usuarios.




