La festividad de la Romería de Nuestra Señora del Quejigo, que comenzó hace poco más de una década, se ha erigido como una de las citas más esperadas en la pequeña aldea de El Quejigo, en Huelva. A pesar de su juventud, esta celebración ha logrado integrarse profundamente en la identidad de Jabugo y de toda la comarca de la Sierra de Huelva.
Cada primavera, la aldea se transforma en el escenario de una jornada que fusiona fe, convivencia y amor por las tradiciones, todo ello enmarcado en los bellos paisajes de la serranía onubense. Los caminos rurales, las dehesas y los rincones de tranquilidad acogen a vecinos y visitantes que acompañan a la Virgen en un recorrido que ya forma parte del corazón festivo de la zona.
Lo que comenzó en 2011 como una iniciativa impulsada por la devoción a Nuestra Señora del Quejigo, ha experimentado un crecimiento constante, generando un fuerte sentimiento de pertenencia entre los habitantes de Jabugo y sus aldeas. La jornada inicia con la salida de la imagen mariana en andas, dirigiéndose hacia la Fuente del Quejigo, uno de los momentos más emotivos.
Un hito crucial en la evolución de esta romería fue la inauguración de la ermita de El Quejigo en 2024, que ahora alberga de forma permanente a la Virgen. Esta apertura ha supuesto un impulso definitivo para una celebración que ya demostraba una gran capacidad de convocatoria y que, desde entonces, cuenta con una sede propia.
La imagen de Nuestra Señora del Quejigo, de estilo neo-románico, es una de las grandes protagonistas. La talla, realizada por el escultor cordobés Manuel Vela Poveda y adquirida en 2001, se ha convertido con el tiempo en un símbolo de unión para numerosos vecinos y romeros.




