Los hechos se desencadenaron en la madrugada del 7 de abril, cuando un hombre acudió a dependencias policiales para denunciar que estaba siendo víctima de coacciones. Según su testimonio, dos personas se aprovechaban de su situación de vulnerabilidad, derivada de una adicción, para suministrarle sustancias y luego exigirle pagos muy superiores al valor real, duplicando o triplicando la supuesta deuda.
Ante la imposibilidad de afrontar los pagos, los presuntos extorsionadores intensificaron sus amenazas, llegando a advertirle que atentarían contra su vida de forma inminente. La víctima informó a los agentes que los agresores tenían previsto presentarse en su domicilio en un plazo aproximado de dos horas.
Dada la gravedad de la situación y el riesgo para la integridad física del denunciante, la Policía Nacional activó de inmediato un dispositivo especial. Agentes de paisano y uniformados participaron en la operación, cuya rápida coordinación y despliegue permitieron localizar y detener a los sospechosos antes de que pudieran llevar a cabo sus amenazas, garantizando así la seguridad de la víctima y poniéndolos a disposición judicial.
“"La colaboración ciudadana y la denuncia temprana ante las autoridades son fundamentales para actuar con eficacia y prevenir delitos de mayor gravedad."
La Policía Nacional subraya la importancia de que los ciudadanos acudan a las autoridades ante cualquier situación de amenaza o coacción, ya que una intervención a tiempo puede evitar consecuencias más graves.




