Cada primavera, durante el tercer fin de semana de mayo, este pintoresco pueblo onubense se transforma para acoger una de las romerías más genuinas de la región. Lejos de las grandes aglomeraciones, la celebración se centra en la devoción y la convivencia, uniendo a sus habitantes en un ritual que se ha mantenido inalterable a lo largo del tiempo.
Los preparativos comienzan el viernes con una ofrenda floral en la Plaza de la Iglesia, que precede a la "velá" del sábado en la Plaza de la Constitución. Sin embargo, la noche previa al gran día es cuando los vecinos se dedican con esmero a engalanar las carrozas, un trabajo colectivo que asegura el esplendor del Simpecado y toda la comitiva.
El domingo por la mañana, el repique de campanas y el sonido del tamboril anuncian la partida. Caballos y carretas inician el recorrido por la antigua "verea de Sevilla" hasta el paraje de "La Mezquita", donde se encuentra la Ermita de la Virgen de los Remedios, un templo del siglo XVI que es el corazón de la devoción local.
“"En Arroyomolinos de León, la palabra "forastero" no existe. La Hermandad mantiene vivas tradiciones que invitan al encuentro, como el reparto de la clásica sangría, un gesto que es un brindis por la convivencia."
La romería se distingue por su carácter acogedor, donde la hospitalidad es una constante. Es común que amigos y familias compartan pan, anécdotas y sombra con quienes se unen a la celebración, haciendo que cada participante se sienta parte de esta arraigada tradición serrana.




