La Península Ibérica ha sido identificada a lo largo de la historia con diversos nombres, siendo Iberia uno de los más antiguos y conocidos. Una hipótesis reciente, recogida en el estudio del historiador Antonio García y Bellido, sugiere que esta denominación podría provenir de un río situado en el suroeste peninsular, específicamente en la provincia de Huelva.
Tradicionalmente, el nombre de Iberia se ha asociado al río Ebro. Sin embargo, la investigación de García y Bellido, plasmada en su obra Los más remotos nombres de España, plantea una lectura alternativa. El historiador se basa en textos clásicos que describen un río llamado Hiberus en la costa onubense, el cual podría corresponder a los actuales ríos Tinto u Odiel.
“"Algunos autores antiguos sugerían que el nombre de los iberos podría proceder de este río meridional, y no del gran río del noreste peninsular."
Esta teoría se apoya en la Ora Maritima, un poema geográfico atribuido a Rufo Festo Avieno del siglo IV d.C., que describe el litoral de la Hispania prerromana. Este texto menciona un río que algunos investigadores identifican con el entorno de Huelva, indicando que de él habrían tomado su nombre los iberos. Además, el relato diferencia zonas, situando al oeste del río una región denominada Hiberia y al este pueblos como los tartessios.
El planteamiento cobra fuerza al considerar la relevancia histórica del suroeste peninsular en época prerromana. Las minas de cobre de la provincia de Huelva y la presencia de enclaves vinculados a Tartessos hicieron de esta zona un centro crucial de intercambio comercial y actividad minera en el Mediterráneo occidental. Para griegos y fenicios, esta región era bien conocida mucho antes que otras del interior o del norte.
Aunque no existe un consenso absoluto sobre el origen del término Iberia, la propuesta de García y Bellido revaloriza el papel histórico de Huelva como uno de los territorios más antiguos y estratégicos de la península.




