Este nuevo sector de la Cueva de Ardales permite a los visitantes explorar una zona con vestigios de gran antigüedad, tanto en el suelo como en las paredes, donde se aprecian diversas marcas rojas y manos pintadas. Los análisis de laboratorio han confirmado que muchas de estas representaciones superan los 40.000 años, y algunas podrían alcanzar los 65.000 años de antigüedad.
Este hallazgo científico, que en su momento supuso una revolución para la comunidad investigadora, ahora se pone al alcance del gran público. La provincia de Málaga cuenta con al menos cuatro cuevas que presentan dataciones similares, destacando la riqueza arqueológica de la región.
“"Un descubrimiento científico que revolucionó a la comunidad investigadora y que ahora se quiere acercar al gran público."




