La actividad sísmica en la zona metropolitana de Granada ha sumado 348 eventos, siendo el más significativo un terremoto de magnitud 4,8 ocurrido en la madrugada del sábado, 15 de agosto. La mayoría de los seísmos detectados son de magnitud inferior a 2, y todos se han producido a menos de 10 kilómetros de profundidad. De estos, 37 han sido percibidos por la población.
El último evento registrado tuvo lugar este lunes en Armilla, con una magnitud de 2,1. El IGN, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, ha publicado un informe que detalla que el terremoto principal, finalmente cifrado en 4,8, fue precedido por otro de 3,7 unas seis horas antes y uno de 3,6 el 26 de julio al suroeste de Armilla.
El seísmo principal de 4,8 se sintió en más de 500 localidades, abarcando Andalucía central y oriental, así como partes de la Región de Murcia, sur de Castilla-La Mancha e incluso la Comunidad de Madrid. La intensidad máxima observada fue de V-VI (EMS-98) en poblaciones granadinas, y el IGN ha recibido más de 12.000 cuestionarios sobre el evento.
Se han reportado daños no estructurales y caídas de objetos en construcciones dentro de la zona epicentral. El análisis del tensor momento sísmico (TMS) para el terremoto principal y el previo de 3,7 indica mecanismos de falla normal, consistentes con las fallas activas de la región, como las de Dílar al sur, Granada al este y Belicena-Alhendín al oeste.
Para la monitorización, el IGN cuenta con 52 sensores sísmicos permanentes en un radio de 50 km alrededor de la zona epicentral, incluyendo 30 de aceleración y 20 acelerógrafos Silex. Las estaciones más cercanas son las de Armilla, Churriana de la Vega y Dílar, a distancias de 3 y 5 kilómetros. Además, se colabora con siete estaciones del Instituto Andaluz de Geofísica (IAG).
Con el objetivo de reforzar la vigilancia, el IGN ha desplegado dos estaciones sísmicas portátiles en el área epicentral para mejorar la localización y caracterización de los terremotos.




