La provincia de Granada conmemoró el primer aniversario de un apagón eléctrico que sumió a la región en una situación de caos e incomunicación. Este evento, que afectó a miles de residentes, se extendió por más de 12 horas, impactando no solo a los hogares y establecimientos comerciales, sino también a las principales arterias de comunicación.
Durante gran parte de la jornada, los habitantes de Granada se encontraron aislados debido a la falta de energía eléctrica y a la subsiguiente caída de las redes de telefonía móvil e internet. Esta interrupción impidió el uso de servicios esenciales como la mensajería y las llamadas, provocando una desconexión tecnológica casi total en diversas áreas de la provincia.
La experiencia de aislamiento vivida por los vecinos ha sido comparada con otras situaciones de emergencia, como las experimentadas durante el confinamiento por la pandemia de coronavirus. Este suceso puso de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura ante fallos generalizados.




