La droga, oculta en un camión procedente de Marruecos que transportaba sandías y falsas patatas de plástico rellenas de hachís, fue interceptada en una nave industrial de Huércal de Almería. La investigación policial, apoyada por un seguimiento GPS y la colaboración de autoridades francesas, culminó con el hallazgo del cargamento.
La sentencia considera probado que los acusados actuaron de forma coordinada para importar y distribuir la sustancia. Se rechazan las versiones exculpatorias ofrecidas por los procesados. Además, se ha acordado la expulsión del territorio nacional durante siete años para cuatro de los condenados, tras cumplir tres cuartas partes de su pena.
Los acusados realizaron un periplo 'errático' durante horas, circulando por residenciales, descampados, gasolineras y las inmediaciones del parque tecnológico (PITA) antes de dirigirse con el camión y un vehículo lanzadera hacia el polígono industrial de Huércal de Almería.
A su llegada a la nave, situada en la calle Júpiter, esperaron a otros dos acusados que les facilitaron una llave para acceder con el remolque. Estos dos últimos vigilaban el entorno de la instalación.
Los agentes irrumpieron en la nave y accedieron al camión, descubriendo la droga oculta tras palés de sandías. El hachís estaba dividido en fardos de arpillera de diferentes tamaños y con inscripciones. Algunos sacos contenían moldes de plástico rígido simulando patatas, con tabletas de resina de cannabis en su interior, según el testimonio de los agentes de la operación ‘San Pedro’.




