Esta obra, que comenzó en abril y cuenta con un presupuesto de ejecución de 781.735,82 euros, forma parte del Plan de Resiliencia Hídrica de Granada. La intervención permitirá elevar el agua desde una de las arterias principales de la red de abastecimiento hasta los depósitos de Cartuja, estableciendo una vía alternativa que incrementa la seguridad ante posibles incidencias.
La infraestructura incluye la instalación de tres electrobombas de 150 kilovatios de potencia cada una, capaces de impulsar un caudal aproximado de 200 litros por segundo por bomba. Para asegurar el funcionamiento eléctrico, se ha construido un nuevo centro de transformación con una potencia de 600 kVA.
Actualmente, la zona norte de Granada se abastece a través de los canales del Generalife y de Cartuja, conducciones de hormigón que, aunque operativas, presentan cierta antigüedad y podrían verse afectadas en situaciones de emergencia. Esta nueva estación de bombeo actúa como una medida preventiva para mejorar la garantía de suministro y aportar mayor solidez al sistema hidráulico de la capital.
La intervención incrementa la fiabilidad del abastecimiento y previene posibles episodios de desabastecimiento ante cualquier incidencia en los canales existentes. Además, facilitará la realización de trabajos de inspección, rehabilitación y mantenimiento en dichas infraestructuras sin comprometer el suministro a la ciudadanía.




