Ante la repetición anual de veranos tórridos, donde las aceras soleadas quedan desiertas y los peatones buscan la sombra de los edificios, el Ayuntamiento de Granada ha comenzado a planificar una estrategia a largo plazo para adaptar la ciudad a un calor que ya es una realidad constante. La propuesta principal consiste en la creación de una red de 45 islas urbanas de sombra a lo largo de los principales ejes de la ciudad.
Este itinerario, que superará los diez kilómetros, no será un recorrido cubierto de forma continua, sino un camino donde los viandantes encontrarán cada pocos minutos un espacio para descansar, beber agua y protegerse del sol antes de proseguir su marcha. El proyecto, parte del Plan de Actuación Integrado Granada Cohesión Conexión 2030, busca conectar los distritos de Norte, Chana y Zaidín, concentrando la inversión de los fondos europeos EDIL.
Las intervenciones se llevarán a cabo en calles como Camino de Alfacar, Periodista Luis de Vicente, Joaquina Eguaras, Ribera del Beiro, Carretera de Málaga, Camino de Ronda, Avenida de América, Avenida de Dílar y Pintor Manuel Maldonado, entre otras. A lo largo de este recorrido se ubicarán las 45 estaciones de descanso, diseñadas como pequeños refugios climáticos, estratégicamente situados según los recorridos peatonales habituales y las necesidades señaladas por las asociaciones vecinales.
La red contará con tres grandes espacios de referencia, uno en cada distrito: la plaza 28 de Febrero en el distrito Norte, el bulevar Rector Gallego Morell en La Chana, y el bulevar de la Torre de la Pólvora en el Zaidín. Estos puntos servirán como centros de encuentro y tendrán también una dimensión cultural, con planes para albergar conciertos y actuaciones a lo largo del año.
Cada isla de sombra incorporará elementos para reducir la sensación térmica. El proyecto contempla la instalación de 157 pérgolas bioclimáticas autoportantes de diseño hexagonal, preparadas para integrar vegetación. Se añadirán 206 nuevos árboles de especies adaptadas al clima mediterráneo, 70 fuentes de agua potable y la sustitución de 4.195 metros cuadrados de hormigón y asfalto por pavimentos permeables.
Además, se crearán 23 huertos escolares urbanos y se adaptarán climáticamente los 38 centros educativos públicos de Infantil y Primaria de la ciudad, con una inversión de 2,8 millones de euros destinada a nuevas zonas de sombra, vegetación y agua en colegios.
La intención municipal trasciende la mera lucha contra el calor, concibiendo estos espacios como lugares de convivencia donde los vecinos puedan conversar o participar en actividades. La alcaldesa, Marifrán Carazo, destacó que estas estructuras funcionales incorporan vegetación y espacios para la estancia, y se prevé que puedan acoger pequeños eventos culturales y actividades vecinales, en línea con la candidatura de Granada a Capital Europea de la Cultura 2031.
Este proyecto de refugios climáticos representa una de las primeras iniciativas a gran escala que consideran el calor como un factor definitorio del diseño urbano futuro. La meta es crear una ciudad más transitable en verano, enlazando pequeñas áreas de descanso en los recorridos peatonales más utilizados. Si se cumplen los plazos, la licitación se publicará en julio y las primeras actuaciones comenzarán antes de fin de año, marcando el inicio de una nueva forma de recorrer Granada: de sombra en sombra.




