La euforia se desató en Granada y su provincia tras la victoria de la Selección española en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. El triunfo, conseguido ante Argentina por 1-0 en la prórroga con un gol de Ferrán Torres, provocó celebraciones multitudinarias.
La Fuente de las Batallas y la explanada del Palacio de Deportes fueron los epicentros de la celebración, reuniendo a miles de aficionados que ondearon banderas nacionales y corearon cánticos. Las calles se llenaron de coches y motos que recorrían la ciudad haciendo sonar sus bocinas, creando un ambiente festivo que se prolongó hasta la madrugada.
Los bares y terrazas también fueron puntos de encuentro para miles de granadinos que siguieron la final en compañía, compartiendo la alegría y el consumo de bebidas. La celebración se extendió a los patios de edificios y domicilios particulares, mientras las calles permanecían inusualmente vacías hasta el pitido final.
Tras el levantamiento de la Copa del Mundo, los festejos se intensificaron. Algunos aficionados optaron por refrescarse en el río Genil. Las autoridades policiales, Local y Nacional, supervisaron los actos para mantener el orden dentro de la euforia general.
La celebración se extendió a diversas localidades de la provincia, incluyendo el Área Metropolitana (Armilla, Albolote, Maracena), Motril, Loja, Guadix, Baza y Huéscar, donde los aficionados también salieron a las calles para conmemorar el histórico triunfo.




