Los arrestos se produjeron en las primeras horas de la noche durante un control de tráfico en la localidad costera. Los agentes detuvieron una furgoneta de gran tamaño y, al interactuar con sus ocupantes, percibieron un fuerte olor a marihuana que emanaba del vehículo.
Tras solicitar a los tres hombres que bajaran para una inspección más detallada, los policías encontraron una bolsa de plástico en el asiento trasero con once bellotas de hachís y marihuana lista para la venta. También se halló una balanza de precisión oculta en una caja de tomates.
En una mochila ubicada en el asiento del copiloto, los agentes descubrieron seis botes con una sustancia verde y otro bote de cristal con un líquido transparente que desprendía un fuerte olor, con apariencia de éxtasis. Además, se encontró un bote metálico con semillas que parecían ser de marihuana.
Durante el registro de las pertenencias, se encontró dinero fraccionado que superaba los 500 euros en posesión de dos de los detenidos, lo que sugiere una posible relación con la venta de estupefacientes. A uno de ellos se le localizó también media bellota de hachís dentro de su bota. Todas las sustancias fueron sometidas a pruebas que confirmaron su naturaleza ilícita.
Los tres individuos, dos de ellos con antecedentes, han sido puestos a disposición judicial. Adicionalmente, se constató que la furgoneta en la que viajaban carecía de seguro en vigor.




