“"El aborto, que destruye la vida de los seres humanos más inocentes e indefensos, es un crimen abominable, según la Revelación, el Magisterio de la Iglesia y la razón. Desde su concepción, el embrión es un ser original y autónomo biológicamente, dotado de un proyecto interno que se va desarrollando hasta alcanzar su plena madurez."
Cofradías de Sevilla se pronuncian contra la reforma constitucional del aborto
El arzobispo de Sevilla, monseñor Saiz Meneses, lidera el rechazo a la propuesta de blindar el aborto en la Constitución Española, sumándose varias hermandades.
Por Redacción La Voz de Andalucía
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Imagen genérica de un micrófono en un podio, simbolizando una declaración pública.
Tras la Semana Santa, el arzobispo de Sevilla, monseñor Saiz Meneses, ha emitido un contundente mensaje en redes sociales contra la reforma constitucional que busca blindar el aborto, recibiendo el apoyo de destacadas hermandades de la provincia.
La postura del arzobispo de Sevilla, monseñor Saiz Meneses, se ha manifestado públicamente a través de un mensaje en redes sociales, donde critica la iniciativa del Gobierno de España de reformar la Constitución para incluir el derecho al aborto. Según el prelado, esta medida, que propone añadir un apartado al artículo 43 sobre la protección de la salud, atenta contra la vida de los seres humanos más vulnerables.
A la declaración del arzobispo se han sumado varias hermandades de Sevilla, mostrando su apoyo a la defensa de la vida. Entre las primeras en pronunciarse se encuentra la del Cristo del Amor, conocida popularmente como la “Borriquita”. Posteriormente, otras cofradías de gran relevancia como la Macarena y la Esperanza de Triana también han emitido comunicados inequívocos en el mismo sentido.
Este posicionamiento de las cofradías y el arzobispo se produce en un contexto donde la Semana Santa de Sevilla moviliza a miles de nazarenos y hermanos, y donde la Iglesia busca reafirmar sus principios frente a las políticas gubernamentales. La iniciativa también destaca el papel de los médicos objetores, quienes, según el texto, arriesgan su estabilidad laboral al negarse a practicar abortos.



