La Feria de Abril 2026 de Sevilla, que dará comienzo el lunes 20 de abril, se prepara para transformar la ciudad en un importante epicentro festivo. Miles de personas se congregarán en el Real, donde más de 1.000 casetas se distribuyen en un recinto ferial de 450.000 metros cuadrados, en un ambiente de arte, música y tradición.
Sin embargo, la celebración también ha ganado relevancia en el ámbito digital. Cada año, miles de usuarios comparten imágenes y vídeos de su experiencia en plataformas como Instagram o X, ampliando el alcance de la fiesta. En este contexto, ha surgido controversia en torno al hashtag #papagorda, que se ha viralizado en los últimos años.
Este término, popularizado en X (anteriormente Twitter) desde la Feria de 2019, se utiliza para agrupar publicaciones que muestran a personas en evidente estado de embriaguez. Muchos de estos vídeos son grabados y difundidos sin el conocimiento ni el consentimiento de los implicados, una práctica que se renueva anualmente, siendo #papagorda25 la última versión.
“"La difusión de imágenes de personas en estado de embriaguez sin su consentimiento puede constituir una vulneración de la normativa de protección de datos, así como del derecho al honor, la intimidad personal y la propia imagen."
El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) ha alertado en diversas ocasiones sobre las implicaciones legales de esta práctica. El organismo recuerda que la difusión de estas imágenes sin consentimiento puede vulnerar la normativa de protección de datos y el derecho al honor, la intimidad personal y la propia imagen, amparados por el artículo 18 de la Constitución Española.
Los responsables de grabar y difundir este tipo de contenido podrían enfrentarse a sanciones económicas. Las multas pueden ascender hasta los 10.000 euros, según la legislación de protección civil del derecho al honor y la imagen. En casos más graves, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) contempla sanciones que oscilan entre los 40.000 y los 300.000 euros.
El CAA enfatiza que estar en un espacio público no implica una renuncia automática a estos derechos, especialmente cuando las imágenes permiten identificar a las personas y se difunden masivamente sin autorización. Este criterio es crucial en eventos de gran afluencia como la Feria de Sevilla 2026, donde la exposición pública y la viralización de contenidos se intensifican.




