En el ámbito de la vivienda, la propuesta socialista busca consolidar este derecho fundamental mediante una nueva legislación que asegure la protección permanente de las viviendas públicas. Además, instan a la Junta de Andalucía a elevar la inversión en este sector hasta al menos el 1% del Producto Interior Bruto (PIB) andaluz y a implementar un plan ambicioso para la creación de 100.000 viviendas públicas destinadas al alquiler asequible.
La moción también contempla medidas específicas para facilitar el acceso a la vivienda a los jóvenes, como un "Plan Entrada Cero" y la creación de un fondo público que financie sin intereses una parte de la compra de la primera vivienda, complementado con rebajas fiscales. Asimismo, se propone la declaración de zonas tensionadas donde el coste de la vivienda supere el 30% de los ingresos, la limitación de los precios del alquiler y un control más estricto sobre la proliferación de viviendas turísticas.
El PSOE también ha denunciado el estado de abandono del parque público de viviendas en Algeciras, especialmente las ubicadas en la calle Mónaco, y ha criticado la inacción tanto de la Junta de Andalucía como del Ayuntamiento, señalando que no se ha construido ninguna vivienda pública en la ciudad en los últimos años.
La segunda moción aborda la crítica situación del Centro de Tratamiento de Adicciones, que la formación califica de "colapso total". Los socialistas alertan sobre las extensas listas de espera, que pueden alcanzar hasta dos meses para una primera consulta y seis meses para recibir atención psicológica, así como una drástica reducción de personal, pasando de doce a solo cuatro profesionales.
“"Detrás de cada tratamiento hay una vida en juego."
El partido exige a la Diputación de Cádiz la cobertura urgente de las vacantes, especialmente en las áreas de psicología, enfermería y administración, para garantizar tanto la atención inmediata como el seguimiento continuo de los pacientes. Se destaca que el CTA atiende una amplia gama de adicciones, incluyendo drogas, alcohol, tabaco y nuevas dependencias como el juego y las pantallas, afectando incluso a menores. El deterioro de este servicio, advierten, incrementa el riesgo de recaídas y compromete la efectividad de los tratamientos.




