El reconocimiento se ha concedido por sus más de 30 años de incansable labor en favor de las personas con demencia y sus allegados. La homenajeada, originaria de Peñaflor (Sevilla) y residente en Algeciras desde 1967, transformó una experiencia personal en un compromiso colectivo duradero.
En la década de los noventa, ante la escasa visibilidad de la enfermedad y la falta de recursos, la homenajeada percibió la soledad de muchas familias. Este impulso la llevó a cofundar en 1994 la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer del Campo de Gibraltar. Su liderazgo fue clave para el crecimiento de la entidad, profesionalizando la atención y consolidando servicios como el centro de día, inaugurado en 2007.
“"Perder la memoria no significa perder la dignidad."
Durante el acto, la homenajeada expresó su gratitud, destacando que el reconocimiento no es solo para ella, sino para todos los que trabajan diariamente por mejorar la vida de los enfermos y sus familias. Afirmó que Algeciras le abrió sus puertas y ahora le ha abierto el corazón.
El alcalde de Algeciras, quien entregó el título, resaltó el perfil humano y voluntario de la homenajeada, subrayando el cariño mutuo entre ella y la ciudad. La presidenta emérita de la asociación continúa defendiendo la necesidad de mejorar la red asistencial, especialmente con la creación de una residencia especializada para personas con demencia, una carencia que considera urgente en la comarca.
Su compromiso social se extiende más allá del ámbito del alzhéimer, colaborando en voluntariados en oncología en el Hospital Punta de Europa y en comedores sociales, lo que refleja una constante vocación de servicio. Al evento asistieron diversas autoridades y representantes de colectivos sociales, así como el violinista Daniel Valencia, quien amenizó la ceremonia.




