La mujer, que estaba embarazada de cinco meses cuando viajaba en el tren Iryo con destino a Madrid, ha sido la protagonista de este acontecimiento en medio de su recuperación. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha confirmado que el bebé se encuentra en perfecto estado de salud.
Este suceso se produce mientras continúa la investigación sobre las causas del accidente. La Unidad Orgánica de Policía Judicial de Córdoba ha entregado al Juzgado de Instrucción número 2 de Montoro un informe detallado sobre el siniestro. El documento, fechado el 27 de marzo, apunta a la rotura de un raíl en el punto kilométrico 318+681 de la vía 1, sentido Madrid, en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, como posible origen del descarrilamiento.
El informe destaca que en mayo del año anterior se realizaron renovaciones en varios aparatos de vía en el Puesto de Banalización de Adamuz, incluyendo el semi-escape 645, muy cerca del lugar de la rotura. La investigación se centra en determinar si la calidad de los materiales y la ejecución de estos trabajos pudieron influir en el accidente, que lamentablemente causó 46 fallecidos y numerosos heridos tras la colisión entre el tren Iryo y un tren Alvia que circulaba en sentido contrario.
“"El hecho de delegar en sucesivas subcontratas determina que finalmente no sean especialistas ferroviarios quienes acometen los trabajos."
Además, se ha revelado que el sistema SAM (Sistema de Apoyo al Mantenimiento) registró una caída de tensión compatible con una rotura de raíl casi 22 horas antes del accidente, sin generar una alarma automática. La responsable de Hitachi Rail GTS Spain SAU, proveedora del sistema de señalización, indicó que la fiabilidad de detección de roturas de carril en esa línea era muy baja debido a su configuración eléctrica.
La investigación también examina la inspección ultrasónica de las soldaduras realizada el 4 de junio de 2025 por la empresa Redalsa, que declaró "aptas" todas las soldaduras, incluida la del punto de la rotura. Sin embargo, Redalsa no pudo proporcionar los datos brutos digitales de esa inspección, alegando que la normativa de Adif no exige el registro completo, solo el de los defectos. También se han detectado inconsistencias en la documentación de las soldaduras aluminotérmicas, con dudas sobre la validez de las firmas y el control de versiones, según alertó la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) a la Guardia Civil.




