Lo que en un principio pareció ser un momento de unidad y solidaridad en Adamuz, tras el terrible accidente ferroviario que marcó a este pueblo cordobés, se ha disipado por completo. La armonía institucional ha sido reemplazada por una creciente tensión política.
Esta semana, el secretario general del PP andaluz, el cordobés Antonio Repullo, ofreció una contundente rueda de prensa. En ella, responsabilizó directamente al ministro Óscar Puente por el incidente, mientras que el PSOE, por su parte, señaló a la Junta de Andalucía por la gestión inicial de los servicios de emergencia.
El fin del espíritu de Adamuz en plena precampaña electoral en Andalucía. Y el inicio de una guerra política que tengo claro que no va a beneficiar a ninguno de los dos. Más bien al contrario.
Este escenario marca el inicio de una confrontación política que, según observadores, no beneficiará a ninguna de las partes involucradas, sino que podría tener efectos contraproducentes para ambos partidos en la región.




