Las muestras, que formaron parte de la programación cultural de la institución durante los meses de julio y agosto, junto al ciclo formativo “Diálogos de Verano”, han sido valoradas como “significativas” por la Matriz, especialmente considerando que las exposiciones solo abrían de viernes a domingo. La mayor afluencia se concentró durante los fines de semana de agosto, complementada por las visitas durante las actividades del patio de la Casa Hermandad.
Estas propuestas han enriquecido la oferta cultural de verano en la Casa Hermandad, un espacio anexo al Santuario, añadiendo una opción complementaria a los cultos y celebraciones rocieras. La Hermandad Matriz destaca que esta programación permite “abrir nuevos espacios desde los que acercarse al Rocío, utilizando el arte, la cultura y la formación como otros lenguajes para conocer y difundir una devoción que forma parte de nuestra identidad”.
La exposición “Sagrada” presentó la visión contemporánea de Ricardo Gil sobre la memoria visual del Rocío y la tradición almonteña, reinterpretando imágenes y símbolos con su lenguaje pictórico. De las 21 obras expuestas, once fueron adquiridas, destinando un porcentaje de la venta a la Obra Social de la Hermandad Matriz.
Por su parte, “Traslado” reunió una veintena de fotografías en blanco y negro del fotógrafo portugués Luis Henrique da Cruz. Su mirada externa y personal se centró en la Venida de la Virgen, capturando la atmósfera nocturna del camino de Los Llanos, así como gestos y emociones.
La pintura y la fotografía convivieron durante el verano en la Casa Hermandad, ofreciendo dos perspectivas distintas sobre la devoción rociera. Esta programación, impulsada por la Delegación de Formación de la Hermandad Matriz, reafirma su apuesta por iniciativas culturales y formativas para ampliar el conocimiento de la historia, el patrimonio y la realidad de El Rocío.




