La última publicación de un escritor local ofrece una visión singular de Doñana, centrándose no solo en su riqueza natural, sino también en la intrincada historia de sus gentes y los conflictos que han marcado este territorio. La obra, titulada La novela de Doñana, se adentra en un universo donde la geología y la sociedad se entrelazan de manera sorprendente.
El autor describe Doñana como un ecosistema en constante transformación, geológicamente vivo y escurridizo. A lo largo de miles de años, ha pasado de ser mar a lago, y de nuevo a marisma, una dinámica que, según el escritor, ha sido clave para su protección. Esta inestabilidad natural impidió el establecimiento de asentamientos permanentes, debido a las inundaciones y la proliferación de enfermedades transmitidas por mosquitos.
“"Que siga viva es lo que la ha protegido. Es un lugar del que no te puedes fiar y por eso no hay un pueblo. ¿Cómo va a haber un pueblo donde te inunda una riada y donde los mosquitos te contagian cuarenta enfermedades?"
Lejos de la imagen idílica de un paraíso perdido, la vida en Doñana era extremadamente dura para sus antiguos pobladores, quienes vivieron en condiciones primitivas hasta hace apenas dos décadas. La modernidad fue el factor principal que llevó al abandono de estas tierras, ya que la subsistencia en un entorno tan hostil se volvió insostenible.
El libro también revela episodios curiosos de la historia de Doñana, como la introducción de camellos, cisnes y monos en el siglo XIX por parte de un administrador de la época. Este personaje, un aventurero con ideas extravagantes, también fue pionero en la introducción del arroz y otras plantas exóticas. Además, el autor destaca la arraigada tradición del contrabando en la zona, que se remonta al descubrimiento de América, cuando los barcos utilizaban la costa para evadir las aduanas de Sevilla.
Finalmente, el escritor reflexiona sobre el atractivo que Doñana ejerce sobre el poder político, especialmente en las últimas décadas. Su fuerte connotación ecologista la convierte en un símbolo de pureza y protección, un lugar emblemático para figuras públicas que buscan asociarse con la defensa del medio ambiente.




