La Consejería de Cultura ha informado que se encuentran a la espera de la autorización de los cuerpos de Emergencias para que los técnicos puedan acceder al emplazamiento y realizar una valoración de los posibles daños. El incendio, que ha quemado unas 33.000 hectáreas, ha alcanzado importantes conjuntos megalíticos, entre ellos el de El Pozuelo, declarado Zona Arqueológica Bien de Interés Cultural (BIC) y uno de los más relevantes de la Península Ibérica.
La conservación de este patrimonio, que forma parte del paisaje onubense desde hace miles de años, no solo depende de la estructura de los monumentos. El entorno inmediato, los túmulos y la relación de los dólmenes con el territorio también son parte de su valor. Aunque las construcciones rocosas parecen haberse salvado gracias a un perímetro limpio de maleza, aún no se sabe si las altas temperaturas han causado daños. El fuego puede fracturar la piedra, desestabilizar túmulos, provocar erosión o dañar las estructuras por la maquinaria utilizada en los cortafuegos.
“"Permanecemos a la espera de la autorización de los cuerpos de Emergencia para que los técnicos puedan acceder a dicho emplazamiento y realizar allí la valoración."
Además de El Pozuelo, otros dólmenes en la zona afectada por el incendio incluyen los de El Madroño, Los Gabrieles (en Valverde del Camino), y Mesas de las Huecas (en Niebla). En Berrocal, los dólmenes de Puerto de los Huertos, Mascotejo y El Casullo, integrados en el conjunto El Gallego-Hornueco (con 5.000 años de antigüedad), también están pendientes de evaluación. Este mismo conjunto ya sufrió daños en el incendio de 2004, lo que requirió actuaciones arqueológicas de excavación, consolidación y conservación.
Tras el incendio de 2004, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía impulsó un programa de actuaciones (2005-2006) para la Puesta en Valor de los Dólmenes de Berrocal, integrándolos en la Ruta Dolménica de la provincia de Huelva para su recuperación paisajística y proyección social.




