El incendio forestal de Niebla ha dejado tras una semana una huella gris de más de 38.000 hectáreas afectadas hasta el momento. Esta catástrofe ambiental ha reabierto heridas en los vecinos que ya vivieron el mayor incendio en la provincia de Huelva hace dos décadas, quienes se han visto afectados nuevamente por el fuego, esta vez con mayor virulencia.
Con estas cifras, el incendio es ya el más grave en la provincia de Huelva desde 1968, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica. Para comprender su magnitud, la superficie total afectada por incendios y conatos en los últimos ocho años fue de 25.676 hectáreas. El incendio de Niebla ha quemado en una semana más terreno del que se registró en toda la provincia entre 2018 y 2025.
La rápida propagación del fuego, que avanzó 12.000 hectáreas en 24 horas poco después de declararse, seguida de otras 6.000 y 3.000 en días posteriores, ha superado al incendio de Minas de Riotinto del 27 de julio de 2004, que afectó a 29.867 hectáreas en nueve días. Este último también afectó a zonas de Sevilla y provocó el desalojo de 630 personas, muchas de ellas los mismos vecinos que ahora han tenido que abandonar sus hogares.
El fuego también ha superado al tercer incendio más grave registrado en Huelva, el de Almonaster la Real a finales de agosto de 2020, que afectó a 14.953 hectáreas en un solo día. El municipio de Almonaster la Real ha sido históricamente uno de los más castigados, con un total de 22.332 hectáreas afectadas en grandes incendios registrados por el Ministerio.
El municipio de Niebla se ha convertido con este violento fuego en la localidad con mayor superficie afectada por un incendio de gran magnitud. Anteriormente, en 2007, una negligencia provocó otro incendio que afectó a 1.028 hectáreas.
La rápida y virulenta propagación del incendio se atribuye en parte a la abundancia de eucaliptos en la zona, según expertos. Estos árboles, destinados a uso productivo, cuentan con ramas bajas que facilitan el avance de las llamas. La acumulación de hojas secas de pino también contribuye a la rápida propagación del fuego.




