La embarcación semirrígida se aproximó a la orilla, generando gran expectación. Según fuentes conocedoras del caso, varias embarcaciones recreativas y botes participaron en el suministro de combustible mediante petacas, una práctica vinculada al narcotráfico.
La escena se desarrolló en plena hora punta de un día de agosto, con la playa repleta de personas que presenciaron la maniobra con asombro.
Varias patrullas de la Guardia Civil se desplazaron al lugar e intentaron identificar a los ocupantes de la narcolancha y de las embarcaciones implicadas en el petaqueo, pero no tuvieron éxito.
La semirrígida completó el abastecimiento y abandonó la zona. Los agentes realizaron actuaciones en la ría del Carreras para intentar identificar a los participantes en este suceso, que se suma a otros episodios relacionados con el suministro de gasolina a narcolanchas en la zona.




