Las avenidas Chipiona y Sevilla de Trebujena muestran un panorama electoral atípico. De los 91 carteles electorales distribuidos, 38 apoyan a la coalición 'Por Andalucía' liderada por Antonio Maíllo, 32 a la candidatura de María Jesús Montero y el PSOE, y 21 a Adelante Andalucía con José Ignacio García. Sorprendentemente, no hay reclamos de partidos a la derecha del espectro político.
La presencia del Partido Popular se limita a cuatro paneles con Juanma Moreno en marquesinas de autobuses, contratados a través de una empresa externa. VOX, por su parte, no tiene ninguna presencia visible ni se espera su participación activa en las urnas. Esta situación responde a la histórica tendencia de Trebujena, un territorio donde la derecha nunca ha logrado imponerse en los comicios democráticos.
Con una población de aproximadamente 7.000 habitantes, Trebujena, conocida por su alto número de profesionales sanitarios, suele repartir sus actas de concejal entre Izquierda Unida (siete ediles) y el PSOE (seis ediles). En las elecciones generales de 2023, Sumar consiguió en esta localidad su única victoria en la provincia de Cádiz.
El ejemplo de las pasadas elecciones andaluzas es revelador: mientras el PP de Juanma Moreno lograba la mayoría absoluta a nivel autonómico, en Trebujena solo obtuvo el 15% de los votos, frente al 46% de 'Por Andalucía' y el 22% del PSOE. Esto convierte a Trebujena en una 'aldea gala' que resiste la tendencia favorable al PP en la provincia.
Un afiliado del Partido Popular, que prefiere mantener el anonimato, explica que la formación no cuenta con sede en Trebujena y entiende la falta de esfuerzo en la campaña local, percibiendo una mayor distancia con los dirigentes autonómicos en comparación con las elecciones locales. El PP no ha organizado actos oficiales en el municipio, aunque prevé un paseo electoral con dirigentes provinciales.
El alcalde, Ramón Galán, atribuye el apoyo histórico de la izquierda a la 'cercanía' y a la sensación de que la población se siente escuchada. Destaca la gestión directa de servicios municipales como el del agua, que supone un ahorro al no buscar beneficio empresarial. Además, resalta la 'tradición de lucha' del pueblo, recordando la protesta andada hasta Jerez durante la pandemia para evitar la derivación de su hospital de referencia.




