El Ayuntamiento de Motril ha celebrado un acto de homenaje póstumo a Nicolás Navarro García con la inauguración de una placa en su honor. La distinción, aprobada en Pleno municipal el 25 de septiembre de 2025, se ubica en la Plaza de la Cruz Verde, en la fachada de la Escuela de Artes de Motril.
En el acto han participado la alcaldesa de Motril, Luisa García Chamorro, miembros del equipo de Gobierno municipal, amigos y familiares de Nicolás Navarro, y la directora de la Escuela de Artes, María Dolores Ortega Zamora.
La alcaldesa Luisa García Chamorro destacó que este homenaje es una responsabilidad del Ayuntamiento para agradecer a quienes, con su trabajo y pasión, han contribuido a hacer de Motril una ciudad mejor. La placa reconoce la figura de Nicolás Navarro García, convencidos de que su legado merece permanecer vivo en los lugares que se comparten diariamente.
Nicolás Navarro García fue una figura fundamental para Motril, dejando un importante legado educativo, cultural y social. Tras iniciar su carrera como ingeniero técnico, dedicó más de 26 años a la Escuela de Artes, llegando a ser jefe de estudios y director, consolidándola como un referente formativo. También participó en la creación de la Asociación Amigos de Ramón Portillo, impulsando el Certamen Internacional de Pintura Ramón Portillo.
La alcaldesa subrayó que, aunque ningún reconocimiento llena el vacío de un ser querido, este gesto sirve para recordar que Nicolás Navarro ocupa un lugar especial en la memoria de la ciudad y en el corazón de quienes compartieron su compromiso. La placa servirá como recuerdo de su huella imborrable.
La viuda de Nicolás Navarro, María del Carmen Díaz, expresó su agradecimiento a la ciudad por reconocer el legado de su marido, destacando la importancia del homenaje como reconocimiento a una vida dedicada a la educación, cultura y sociedad de Motril.
La directora de la Escuela de Artes de Motril, María Dolores Ortega Zamora, compartió la emoción de asistir a este reconocimiento, señalando el honor de que la fachada del edificio luzca la placa, recordando el gran trabajo y la faceta humana de Nicolás Navarro.
La colocación de esta placa junto a la Escuela de Artes de Motril pone en valor la dimensión humana de Nicolás Navarro García, sirviendo como recuerdo permanente de su compromiso con la cultura, la educación y el futuro de la ciudad.




