Miles de personas abarrotaron la Playa de Poniente de Motril para disfrutar de la vigésima edición del Festival Aéreo, un evento que convirtió el litoral granadino en un gran escaparate de aviación y espectáculo. La jornada, marcada por el calor y un ambiente estival, vio cómo sombrillas y neveras se desplegaban desde primera hora para combatir las altas temperaturas.
La elevada afluencia de público provocó una intensa llegada de vehículos a Motril, con una constante búsqueda de aparcamiento en las inmediaciones del recinto. El festival reunió una amplia representación de recursos aéreos de las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad del Estado.
Durante cerca de cuatro horas, el cielo sobre el Mediterráneo fue escenario de demostraciones que incluyeron desde aeronaves de entrenamiento hasta helicópteros de transporte pesado, patrullas acrobáticas y aviones históricos. La Patrulla Águila y la Patrulla Aspa granadina fueron algunos de los grandes atractivos, con sus precisas maniobras y vuelos sincronizados.
El rugido de los helicópteros, como el Chinook, y las acrobacias de los aviones de entrenamiento Pilatus PC-21, captaron la atención del público con pasadas a gran velocidad y giros espectaculares. La programación también rindió homenaje a la historia de la aviación con la exhibición de varias aeronaves clásicas restauradas.
Esta vigésima edición reafirmó la gran capacidad de convocatoria del festival, consolidado como una cita veraniega de referencia en la provincia de Granada. La combinación de playa, buen tiempo y exhibiciones aéreas reunió a decenas de miles de personas, confirmando el buen estado de salud de un evento aeronáutico nacional.




