La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Junta de Andalucía ha emitido una alerta sanitaria para Salobreña. La medida se ha tomado tras la detección del mosquito que transmite el virus del Nilo Occidental en trampas de vigilancia colocadas en el municipio. La alerta estará activa durante al menos cuatro semanas, hasta el 20 de agosto.
Tanto la Consejería de Salud como el Ayuntamiento de Salobreña lanzarán una campaña informativa para advertir a residentes y visitantes sobre la necesidad de extremar las precauciones. Los centros de salud de la zona han sido notificados para estar atentos a posibles casos con síntomas compatibles con el virus.
La Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de Granada ha coordinado la situación con el Ayuntamiento y la Diputación de Granada para llevar a cabo tareas de fumigación. El consistorio local deberá intensificar las medidas de control de mosquitos en un radio de 1,5 kilómetros alrededor de los núcleos de población y focos identificados.
En años anteriores, la presencia de este mosquito ya se había registrado en otras localidades granadinas como Pinos Puente, Atarfe y el Valle de Zalabí, donde se activaron protocolos y se realizaron fumigaciones.
Un informe de la Consejería de Sanidad y Emergencias de febrero pasado situaba a 117 municipios andaluces en nivel alto de alerta, 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Salobreña se encontraba en este último grupo, junto a gran parte de la Costa Tropical.
El programa de seguimiento de la Junta de Andalucía utiliza 120 trampas propias y centraliza datos de otras administraciones para monitorizar la circulación del virus en mosquitos del género culex. Esta información permite determinar los niveles de riesgo y declarar alertas municipales.
Entre las recomendaciones generales, la Junta de Andalucía aconseja el uso de repelentes registrados, vestir ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo y evitar olores intensos como perfumes o jabones aromatizados, ya que atraen a los mosquitos.
En el hogar, se sugiere instalar mosquiteras, utilizar insecticidas domésticos o ambientales, y apagar luces innecesarias. Es fundamental también evitar la acumulación de agua estancada en jardines, macetas, piscinas o lavaderos, y renovar frecuentemente el agua en abrevaderos de animales.




