El dispositivo de salvamento, socorrismo y atención sanitaria desplegado en los siete kilómetros de litoral de Torremolinos ha finalizado la temporada estival con un total de 725 incidencias registradas. Las heridas y pequeñas lesiones encabezaron la lista con 392 actuaciones.
Otras incidencias comunes en las cuatro playas del municipio (Los Álamos, Playamar, Bajondillo y La Carihuela) fueron las picaduras de medusas, con 93 intervenciones, y las picaduras de pez araña, con 58.
A lo largo de la temporada de baño se llevaron a cabo 87 rescates en el medio acuático, todos con resultado satisfactorio. El servicio de ambulancia realizó 95 actuaciones, incluyendo varios traslados a centros sanitarios.
Una intervención destacada fue la asistencia a un bañista que sufrió una parada cardiorrespiratoria el 16 de mayo en Playamar. Los profesionales iniciaron maniobras de reanimación y utilizaron un desfibrilador externo automático (DEA), logrando recuperar al paciente.
Los puntos accesibles de baño adaptado, cuatro zonas acondicionadas para personas con movilidad reducida, contabilizaron 422 asistencias. Estos espacios contaron con equipamiento como pasarelas, rampas, sillas anfibias y grúas hidráulicas.
El dispositivo de salvamento y seguridad 2026, reforzado con cerca de 50 profesionales, estuvo operativo del 1 de junio al 30 de septiembre. Contó con 11 torres de vigilancia, tres motos acuáticas, una ambulancia UVI móvil, dos puestos de enfermería y cinco desfibriladores.
Como novedad, se incorporó un vehículo de intervención rápida con DEA. Además, se implementaron sistemas tecnológicos como Safe Beach (información del mar vía QR) y Orion (localización de personal y gestión de comunicaciones).
Se reforzó la videovigilancia, el personal en días de Levante, y se acotaron zonas de corrientes y líneas de vida en La Carihuela. Las banderas del estado del mar incluyeron identificación adaptada para personas con daltonismo.




