El consistorio ya cuenta con el diseño completo de esta nueva instalación, que ofrecerá alojamiento cubierto para hasta 48 animales. La empresa OLUZ, adjudicataria del proyecto, ha diseñado la iniciativa dividiéndola en dos parcelas: una dedicada al refugio y atención de los burros, y otra para un centro de interpretación.
La parcela del parque y refugio incluirá zonas de pasto y estancia, refugios ordinarios y sanitarios, espacios de cuarentena, manejo, caminos, sendas, cerramientos, zonas de servicio y gestión de residuos, todo ello enfocado al bienestar animal.
En la segunda parcela, se rehabilitará una edificación existente para convertirla en un centro de interpretación con fines culturales, educativos y de recepción de visitantes.
Debido a la topografía del terreno, cada refugio se adaptará a las características del suelo. El uso de madera, cubiertas vegetales y acabados terrosos, junto con una ventilación natural y pavimentos drenados, asegurará la integración paisajística y el confort de los animales.
Los refugios contarán con una capa superficial renovable y absorbente para el descanso de los équidos, protegiéndolos del hormigón y facilitando la higiene. El refugio veterinario tendrá mayor superficie para cuidados especiales y observación.
Los establos permitirán a los animales moverse, girarse y tumbarse con facilidad. Cada compartimento dispondrá de bebedero, punto de luz y anillas para su sujeción durante las labores de mantenimiento. El parque también permitirá la recuperación y reubicación de burros adultos, y contará con senderos para la interacción del público.




