El incidente ocurrió cuando el afectado, que se encontraba en su embarcación, comenzó a sentirse indispuesto. Tras pedir auxilio, el hombre se desplomó y cayó al mar. Aunque varios testigos intentaron rescatarlo inicialmente, fue la rápida intervención del personal de seguridad la que resultó determinante para su supervivencia.
El responsable del equipo de seguridad, que cuenta con una amplia trayectoria en el recinto portuario de Marbella, relata que actuó siguiendo los protocolos de emergencia aprendidos durante su formación. Al percatarse de la gravedad del estado del hombre, que presentaba signos claros de una parada cardíaca, el trabajador utilizó un desfibrilador y realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) de forma inmediata.
“"Le abrí la camiseta y le conecté el desfibrilador. Al momento le dio una descarga. Comenzaba entonces las maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras aguardaba la llegada de los servicios de emergencia."
Gracias a estas maniobras, el afectado pudo ser estabilizado antes de ser trasladado por los servicios de emergencia a un centro hospitalario. Según fuentes cercanas al caso, el hombre se encuentra actualmente en planta, estable y recuperándose favorablemente del suceso.
Desde la empresa de seguridad subrayan la importancia de la formación continua en técnicas de primeros auxilios y el uso de desfibriladores en espacios públicos. Este tipo de actuaciones, integradas en los planes de seguridad del puerto, son fundamentales para garantizar una respuesta eficaz ante situaciones de riesgo vital.




