El consistorio destinará 2,2 millones de euros a un nuevo plan de asfaltado que abarcará una superficie total de 67.069,55 metros cuadrados en distintos puntos del municipio. Esta actuación, la tercera impulsada por el equipo de gobierno, busca mejorar la vía pública, la conservación urbana y la modernización de los espacios de uso cotidiano.
El plan incluye la mejora de un tramo de la MA-20 en su conexión con el término municipal de Málaga, abordando el deterioro del firme en la Avenida Manuel Fraga Iribarne. Esta vía presenta fisuras, baches y desgranamiento que afectan la seguridad vial y la imagen del acceso al municipio.
La licitación de esta actuación, con un plazo de ejecución de cinco meses, cuenta con un importe de 2.211.944,78 euros (IVA incluido). Las ofertas se pueden presentar hasta el 22 de septiembre a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público.
Los objetivos del nuevo plan son la retirada de aglomerado asfáltico deteriorado, la reposición de la capa de rodadura, el recrecido de arquetas, rejillas o imbornales, y la señalización vial horizontal. La intención es reservar una cuantía anual para la renovación constante de la calzada, priorizando zonas residenciales y comerciales.
La alcaldesa, Margarita del Cid, ha destacado que la inversión responde a la necesidad de mejorar el estado de las calles, incidiendo en la circulación, la seguridad, la accesibilidad y la imagen urbana. Subrayó que el asfaltado es una actuación "básica, pero esencial" para la calidad de vida de los vecinos.
El Ayuntamiento continúa así la renovación de infraestructuras viarias, dando continuidad a mejoras anteriores. Se intervendrá en puntos con mayor desgaste para favorecer una movilidad más segura y cómoda para vehículos y peatones, corrigiendo deterioros y adecuando las zonas afectadas.
Estas actuaciones contribuyen a reforzar la seguridad vial, reducir molestias y mejorar la percepción del espacio público en barrios con importante actividad vecinal, turística y comercial. El plan forma parte de una hoja de ruta más amplia de mantenimiento urbano, orientada a las necesidades de movilidad y convivencia de la ciudad.
El consistorio informará progresivamente sobre el desarrollo de las obras para minimizar molestias y facilitar la coordinación con vecinos, comercios y usuarios.




