Los agentes se centran en sancionar a los usuarios de patinetes eléctricos que incumplen los límites de velocidad y circulan por las aceras. Las multas por circular por zonas peatonales o aceras pueden alcanzar los 200 euros, una sanción que también se aplica por el uso del teléfono móvil o auriculares mientras se conduce.
Además, aquellos que sean sorprendidos conduciendo bajo la influencia del alcohol o las drogas se enfrentan a multas de hasta 1.000 euros. Estas medidas se implementan en el marco de las nuevas y estrictas leyes de tráfico introducidas por la DGT a nivel nacional para 2026.
Las nuevas normativas establecen el uso obligatorio del casco para todos los usuarios, fijan la edad mínima de conducción en 15 años y exigen el registro de los vehículos. Los propietarios deben obtener un número de identificación oficial, que se mostrará en una placa trasera, y contratar un seguro de responsabilidad civil.
La velocidad máxima permitida para los patinetes eléctricos en vías urbanas es de 25 km/h, reduciéndose a 10 km/h en zonas compartidas con peatones. A partir de enero de 2027, solo se permitirán en la vía pública los patinetes con certificación oficial de la DGT.
Un portavoz de la Policía Local señaló que esta campaña de seguridad busca fomentar una convivencia segura entre todos los usuarios de la vía pública, recordando que "la movilidad responsable es responsabilidad de todos. Cumplir las normas salva vidas".




