Durante tres jornadas, un grupo de participantes de la Asociación Adintre Fuengirola ha participado en un taller fotográfico organizado por la Escuela Nómada f/22 y la Fundación Unicaja. La iniciativa, que comenzó como una formación en los fundamentos de la fotografía, evolucionó hacia una experiencia de expresión, encuentro y reconocimiento mutuo, demostrando el poder de la cámara como herramienta de integración.
Más allá de la técnica, el taller se centró en la mirada personal y la capacidad de la fotografía para transmitir emociones y mensajes. El primer día se dedicó a la teoría, analizando imágenes icónicas y descubriendo que no se necesita ser un profesional para comunicar ideas importantes a través de una imagen. Se enfatizó que cada persona tiene una forma única de observar la realidad que merece ser compartida.
La segunda jornada se volcó en la práctica, con los participantes saliendo a explorar su entorno con cámaras y móviles. Lo cotidiano, como un detalle en una calle o una sombra, se convirtió en una oportunidad para crear imágenes con significado. El ejercicio promovió la observación, la detención y la valoración de aquello que a menudo pasa desapercibido.
El tercer día culminó con una exposición de los trabajos realizados en el centro Adintre Fuengirola. Las fotografías expuestas sirvieron como vehículo para que los autores compartieran sus experiencias y visiones del entorno, generando un espacio de diálogo y valoración mutua. La muestra destacó a los propios participantes como protagonistas de sus historias visuales.
La fotografía se presenta como una alternativa poderosa para personas en situación de vulnerabilidad, ofreciendo un canal directo y accesible para comunicar emociones y puntos de vista sin necesidad de grandes discursos. Fomenta habilidades clave para la integración social como la autoestima, la creatividad, la confianza y el trabajo en grupo. Además, la práctica fotográfica invita a mirar más allá de las etiquetas, centrándose en la capacidad de crear e interpretar el mundo.




