La investigación, que analizó la calidad del aire en 15 colegios e institutos de siete municipios malagueños, incluyendo la capital, Álora, Benalmádena, Colmenar, Marbella, Torremolinos y Villanueva de la Concepción, concluye que el 80% de estos centros presentan una concentración de NO2 superior a los límites aconsejados.
El dióxido de nitrógeno es un contaminante atmosférico que irrita las vías respiratorias y al que los niños son especialmente vulnerables. La exposición a este elemento se ha vinculado con diversas afecciones respiratorias, como bronquitis aguda o crónica, reactividad bronquial y un mayor riesgo de infecciones respiratorias en la infancia, según advierten los expertos.
“"La contaminación, aunque no se vea, puede existir."
El estudio, coordinado por un profesor de Biología y Geología de un instituto de la capital, se llevó a cabo en noviembre con la participación de docentes voluntarios y sus alumnos. Utilizando captadores de bajo coste, se realizaron mediciones en el exterior de los centros. La validez de estos dispositivos fue confirmada mediante su instalación en una estación oficial de medición en la avenida Juan XXIII, con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente.
Los resultados revelaron que 12 de los 15 centros estudiados superan el valor de referencia de la OMS, que establece un máximo de 10 microgramos por metro cúbico (µg/m3) de NO2. Aunque la nueva directiva europea de Calidad del Aire, que entrará en vigor en 2030, eleva este límite a 20 µg/m3, y el límite legal actual es de 40 µg/m3, la mayoría de los entornos escolares examinados no cumplen con los estándares de calidad del aire.
Solo tres centros obtuvieron resultados por debajo de los límites de la OMS: el IES Manuel Romero de Villanueva de la Concepción (5,78 µg/m3), el IES Valle del Sol de Álora (6,64 µg/m3) y el IES Los Montes de Colmenar (4,9 µg/m3). Nueve centros, siete de ellos en la capital malagueña, superan los 20 µg/m3, destacando institutos como el Fernando de los Ríos (22,6 µg/m3) y el Juan Ramón Jiménez (27,74 µg/m3).
El informe subraya que estos datos son especialmente preocupantes, ya que muchos de estos centros no se encuentran en zonas catalogadas formalmente como de altas emisiones. Esto sugiere que el tráfico local y la configuración urbana inmediata son factores suficientes para degradar la calidad del aire a niveles nocivos. La exposición sostenida a estos niveles, incluso por debajo del límite máximo legal, representa un riesgo para el desarrollo pulmonar y la salud respiratoria del alumnado.




