La operación, que ya ha movilizado un primer tramo de 75 millones de euros, tiene como objetivo principal combatir el estrés hídrico que afecta a la provincia. Los fondos se destinarán a mejorar la eficiencia en la gestión del agua en localidades como Marbella, Estepona, Fuengirola, Mijas y Torremolinos, entre otras, beneficiando a una población que supera el millón de habitantes.
El plan de inversiones contempla la sustitución de más de 20 kilómetros de colectores de saneamiento y la renovación de 30 kilómetros de tuberías de agua potable. Asimismo, se prevé la construcción de un nuevo depósito de cabecera en la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Río Verde y la implementación de medidas de eficiencia energética en la Desaladora de Marbella.
Esta financiación se enmarca en el Programa de Resiliencia Hídrica del Grupo BEI, que prevé una inversión total de 15.000 millones de euros en Europa hasta 2027. La actuación responde al plan de inversiones aprobado en 2024 para mitigar los efectos de las sequías recientes en la comarca malagueña.




