La decisión, enmarcada en la alianza Gemini, responde a una mejora en las condiciones de seguridad en el mar Rojo. Según han comunicado las compañías, el servicio AE15, que conecta China y el sudeste asiático con el Mediterráneo, volverá a transitar por la vía egipcia en lugar de rodear el cabo de Buena Esperanza.
Esta reestructuración operativa implica una reducción en los tiempos de rotación de los buques. Al acortar las distancias, las navieras podrán incrementar la capacidad de carga disponible, un factor que podría traducirse en una mayor competitividad en los fletes para los clientes finales.
Aunque las navieras han aclarado que no contemplan por ahora una modificación generalizada de su red este-oeste, el sector portuario andaluz observa con optimismo este cambio. La mayor fluidez en las rutas marítimas permite gestionar un volumen superior de mercancías, lo que beneficia directamente a las dársenas estratégicas como la de Algeciras.




