La llegada del verano intensifica la preocupación por los incendios forestales en la Sierra de Córdoba. Ante la creciente población residente y el aumento de visitantes, colectivos vecinales y expertos en prevención solicitan a las administraciones públicas un incremento de recursos y una implicación más decidida para mitigar la amenaza del fuego.
Representantes del Consejo de Distrito Trassierra y del Grupo de Voluntarios de Pronto Auxilio Siete Fincas advierten de que la situación se complica anualmente, no solo por el impacto del cambio climático y las altas temperaturas, sino también por la mayor presencia humana en la zona.
El presidente de ambas entidades, Juan Manuel Luque, subraya que la prevención es la herramienta fundamental. "Los montes hay que limpiarlos en invierno", afirma, enfatizando la necesidad de realizar labores de limpieza y mantenimiento antes de la temporada estival para asegurar una protección mínima.
“"El 80% de las urbanizaciones tienen su plan de autoprotección hecho, pero ninguna sabemos si está bien o está mal porque el Ayuntamiento no contesta."
Una de las principales reivindicaciones se centra en los planes de autoprotección, documentos obligatorios para urbanizaciones en zonas forestales que detallan aspectos como la limpieza de vías, evacuación y accesibilidad para emergencias. La elaboración de estos planes supone una considerable inversión económica para los residentes.
Luque denuncia que la mayoría de estos planes no reciben respuesta municipal, dejando a los vecinos en la incertidumbre sobre su cumplimiento normativo. Pone como ejemplo la urbanización El Jardinito, que ha invertido unos 60.000 euros en su plan y afronta gastos anuales de mantenimiento, sin obtener validación administrativa.
La demanda principal no es solo de más recursos, sino de una respuesta técnica que confirme si los planes cumplen la ley y qué mejoras son necesarias. "Nosotros no sabemos si cumplimos con la ley o no cumplimos porque el Ayuntamiento no contesta", insiste el representante vecinal.
La incertidumbre también se relaciona con la reciente reorganización de la prevención de incendios forestales impulsada por la Junta de Andalucía, que integra el dispositivo Infoca en una nueva agencia de emergencias. Este cambio modifica el modelo de prevención, aún pendiente de pleno desarrollo.
El presidente del Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC), Juan Andrés de Gracia, explica que la Junta promueve planes de autoprotección colectivos en zonas con alta concentración de viviendas, integrados en planes municipales. Sin embargo, señala que el Ayuntamiento de Córdoba carece actualmente de la capacidad técnica para analizar estos documentos.
A pesar de las dificultades, se acordó mantener la validez de los planes individuales de prevención para la presente campaña, permitiendo a los propietarios realizar actuaciones como desbroces y limpieza de parcelas. De Gracia lamenta la falta de personal municipal capacitado para esta tarea.
Los representantes vecinales expresan sentirse "olvidados" por la falta de atención institucional, aunque diferencian esta situación de la labor de los dispositivos de emergencia. Juan Manuel Luque elogia la profesionalidad del Plan Infoca y la concienciación de los vecinos, quienes mayoritariamente evitan prácticas de riesgo.
Las demandas vecinales también incluyen la limpieza y mantenimiento de carreteras, cunetas y terrenos adyacentes a zonas habitadas. De Gracia valora positivamente los trabajos de la Diputación de Córdoba en carreteras de la Sierra, pero insiste en reforzar la limpieza de solares y espacios de transición urbano-forestal.
La clave, según los representantes, reside en combinar prevención forestal, sensibilización ciudadana y una mayor coordinación administrativa para afrontar la campaña de alto riesgo, reconociendo que gran parte de la batalla contra los incendios se libra antes de que se declaren las llamas.




