El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, ha sido el encargado de pronunciar la exaltación a San Fernando, un acto que ha combinado profundidad histórica, espiritualidad y sentimiento en la parroquia del Sagrario de la Catedral, organizado por la Hermandad de la Purísima Concepción de Linares.
Durante su intervención, Fuentes realizó un recorrido por la figura de Fernando III, rey santo y conquistador de Córdoba, poniendo especial énfasis en su dimensión espiritual y su devoción a la Virgen de Linares.
“"Rey y santo, espada y oración, cetro y humildad. Su vida no fue una simple sucesión de campañas ni su reinado una fría crónica de territorios conquistados, sino una peregrinación de fe en medio de la historia."
El presidente provincial profundizó en la capacidad del monarca para unir Castilla y León, destacando que "la unidad no es imposición, sino armonía" y que un reino se sostiene tanto por la ley como por la virtud. Fuentes subrayó que el santo rey entendía el poder como servicio y responsabilidad ante Dios y los hombres.
Se abordó la conquista de Córdoba en 1236 y la transformación espiritual de la antigua capital califal. Fuentes recordó el legado urbanístico y religioso de San Fernando en la ciudad a través de las iglesias fernandinas, calificadas como "patrimonio vivo en cuyos muros aún resuenan casi ocho siglos de bautizos, plegarias, procesiones y campanas".
Finalmente, Fuentes resaltó la tradición que vincula al monarca con la Virgen de Linares, asegurando que "Fernando III le encomendó a la Virgen sus empresas militares y espirituales, siendo la oración tan importante para él como la estrategia, y la fe tan decisiva como las armas". Concluyó reflexionando sobre la vigencia espiritual y moral de San Fernando, proclamando un ideal y presentándolo como ejemplo de gobernante que entiende la autoridad como servicio.




