Una inspección conjunta de la Guardia Civil, a través del Seprona, y la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía ha resultado en el cierre provisional de un establecimiento de restauración en Córdoba. La actuación se inició tras recibir información sobre posibles irregularidades en seguridad alimentaria.
Durante la inspección, se constataron numerosas deficiencias que incumplen la normativa vigente. Entre ellas, la falta de higiene en cámaras frigoríficas, congeladores y zonas de manipulación de alimentos. Se encontraron alimentos almacenados junto a residuos, suciedad y presencia de insectos, así como productos descongelándose sin garantías y alimentos directamente sobre el suelo.
Además, se detectó la falta de control de temperatura en cámaras frigoríficas y el almacenamiento conjunto de alimentos con animales vivos. También se observaron productos sin trazabilidad, sin etiquetado o caducados, incumpliendo la normativa de información alimentaria y representando un riesgo para la salud.
Los agentes también verificaron que el establecimiento ofrecía en su carta carne de buey, cuando la trazabilidad del producto demostró que se trataba de lomo de vaca europeo, una circunstancia que podría inducir a error a los consumidores. Se encontraron también deficiencias en la información sobre alérgenos.
Como consecuencia de estas irregularidades y ante el riesgo inminente para la salud pública, la Delegación Territorial de Salud y Consumo decidió el cierre provisional del establecimiento y la inmovilización cautelar de los productos alimenticios. La Guardia Civil ha tramitado las denuncias correspondientes por presuntas infracciones a la normativa de salud pública, calidad agroalimentaria y defensa del consumidor.




