Bajo el lema 'Derechos, no trincheras: salarios, vivienda y democracia', la marcha ha reunido a unas 3.000 personas, según los sindicatos convocantes, mientras que la Policía Nacional ha cifrado la asistencia en 1.500. La protesta, que ha contado con la presencia de diversos candidatos y políticos, ha servido como plataforma para expresar la preocupación ciudadana ante la precarización laboral y el desmantelamiento de los servicios esenciales.
“"La Ley de la Vivienda está hecha solo para el capital y no para las personas que realmente necesitamos un hogar digno."
La representante de CC.OO. en Córdoba ha criticado duramente la actual Ley de la Vivienda, señalando que no responde a las necesidades de la ciudadanía. Asimismo, ha instado a una subida salarial de hasta el 7% en los próximos años para combatir la creciente dificultad de los jóvenes para construir un proyecto de vida, y ha denunciado la privatización de la educación y la sanidad, así como el abandono de los mayores sin una ley de dependencia adecuada.
“"Estamos hablando de trabajadores pobres, de gente que tiene que encadenar empleos para llegar a fin de mes."
En la misma línea, la secretaria general de UGT ha alertado sobre la precariedad laboral, especialmente entre la juventud, y ha destacado cómo los bajos salarios, los altos precios de la vivienda y la necesidad de seguros de salud privados están llevando a muchas familias a una situación insostenible. Para esta organización, la solución pasa por un aumento salarial y una mayor inversión en servicios públicos como la sanidad y la educación, considerados pilares de una sociedad justa. También ha rechazado los discursos divisivos, enfatizando la importancia de la democracia y la defensa de los derechos laborales.
La manifestación ha contado con la participación de trabajadores de empresas como Hitachi y gruistas, quienes se encuentran inmersos en conflictos laborales. Los empleados de la multinacional japonesa esperan alcanzar un acuerdo en una próxima reunión, mientras que los gruistas lamentan que, tras 64 días de huelga, las negociaciones sigan estancadas por una diferencia salarial de 9 euros. La marcha, convocada por los sindicatos mayoritarios, ha finalizado en la plaza de Las Tendillas.




