La ciudad de Córdoba está experimentando un resurgimiento en el ámbito del baloncesto, impulsado por el éxito del Coto Córdoba Club de Baloncesto. Este fenómeno recuerda a una etapa anterior, hace más de dos décadas, cuando el Cajasur Córdoba, a pesar de sus recursos limitados, logró consolidarse en la Liga FEB (Segunda División), alimentando el sueño de alcanzar la ACB.
Para comprender el momento actual del Coto Córdoba, se ha consultado a figuras destacadas de aquel Cajasur, quienes compartieron sus perspectivas sobre el crecimiento y los desafíos del equipo. Entre ellos, un exjugador que militó en el Cajasur Córdoba entre 1997 y 2001, y que considera a Córdoba su «segunda casa», subraya la importancia de la identidad y la filosofía de juego del club.
“"Si al Coto le ha ido bien con una filosofía de juego y una forma de competir, no puede cambiar ahora al llegar el play off. Se pueden hacer pequeños ajustes para controlar las virtudes del rival e intentar minimizarlas, pero lo importante es potenciar lo que uno sabe hacer."
Otro exjugador cordobés, que también formó parte del Cajasur, destaca la fortaleza colectiva de la plantilla del Coto Córdoba. Según su análisis, el equipo no depende de individualidades marcadas, sino de un buen ambiente y una cohesión que se percibe desde fuera. Atribuye gran parte de este mérito a la dirección deportiva, que ha sabido construir una plantilla con perfiles adecuados y generar un fuerte sentimiento de club.
Un tercer exjugador, con una trayectoria de 18 años en el baloncesto, incluyendo dos temporadas en el Cajasur Córdoba, enfatiza la relevancia de que la ciudad vuelva a tener un equipo de este nivel. Aunque reconoce el esfuerzo del Coto Córdoba por crear un equipo solvente, también señala la necesidad de que los jugadores superen la irregularidad mostrada durante la temporada y se enfoquen en una defensa sólida para los 40 minutos del partido.
El camino hacia la Primera FEB, aunque ambicioso, ya no se ve inalcanzable a medio plazo. Sin embargo, los expertos advierten sobre la exigencia de la categoría, que requiere de buenos patrocinadores y un apoyo institucional real para asegurar la competitividad del equipo.




