La viandante, mientras cruzaba un paso de peatones en la calle Motril, introdujo su pie izquierdo en un profundo surco situado entre la acera y el asfalto. Este incidente le provocó una fractura por avulsión del peroné y un esguince en el tobillo izquierdo, requiriendo asistencia médica urgente y un periodo de baja de 74 días, además de sesiones de rehabilitación y el uso de una tobillera ortopédica.
El informe del Jefe de la Unidad de Mantenimiento de la Vía Pública detalló que el socavón medía 150 centímetros de largo por 15 centímetros de ancho, con una profundidad máxima de 10 centímetros, superando los niveles de tolerancia para un paso peatonal.
Durante el proceso judicial, el Ayuntamiento de Córdoba reconoció parcialmente su responsabilidad, pero argumentó una concurrencia de culpas del 50% por parte de la denunciante, alegando que el accidente ocurrió a plena luz del día y con visibilidad óptima. Sin embargo, el juez rechazó este argumento.
“"La profundidad de 10 centímetros en un paso de peatones es un riesgo inasumible."
La sentencia subraya que las entidades locales son responsables de los daños causados por el mal estado de los servicios públicos, siendo el mantenimiento de las vías urbanas una competencia municipal obligatoria para garantizar la seguridad ciudadana. El juez consideró que el inicio de un paso de cebra es un punto de atención dividida para los peatones, lo que justifica que la mujer no pudiera evitar el profundo surco.
La cuantificación económica de la indemnización se basó en el baremo legal de accidentes, incluyendo 74 días de perjuicio personal moderado y el coste de la tobillera ortopédica, sumando un total de 4.793,50 euros.




