La ciudad de Córdoba lleva tres días respirando un aire muy perjudicial debido a la calima y el polvo en suspensión. La situación es tan grave que, según el plan de acción municipal aprobado inicialmente, el Ayuntamiento estaría obligado a limitar el tráfico para proteger la salud de los ciudadanos.
Este plan de acción, diseñado para proteger a los vecinos ante episodios de mala calidad del aire, aún no está en vigor y se encuentra a la espera de superar el trámite definitivo y su publicación oficial. Sin embargo, los datos actuales ya alertan de la gravedad de la situación.
En Córdoba existen tres estaciones de medición de la calidad del aire: en la Asomadilla, en Lepanto y en la avenida Al Nassir (Vial Norte). Actualmente, solo esta última estación proporciona datos horarios y específicos, los cuales confirman los valores preocupantes de contaminación.




