El incidente ocurrió el pasado domingo, cuando transeúntes en el barrio de San Pedro escucharon un fuerte ruido. Los cascotes cayeron en la plaza de Regina, un área muy concurrida, especialmente durante los Patios de Córdoba, debido a su proximidad a patios populares como el de Diego Méndez y el de la plaza de Las Tazas.
“"El cascote cayó muy cerca de un turista extranjero que circulaba por la plaza, lo que le causó el lógico sobresalto."
Fuentes del Ayuntamiento de Córdoba confirmaron el desprendimiento, que motivó la actuación de los bomberos del parque del Granadal. La caída de material se produjo en la zona del claustro, no en la iglesia, donde ya se están realizando obras de restauración. Los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento observaron fragmentos de obra caídos y otros con riesgo de desprendimiento.
Los bomberos utilizaron una escalera para inspeccionar la zona afectada y retiraron el mortero suelto de la cubierta del convento. Para prevenir futuros problemas, se han precintado los accesos al interior del edificio. Un técnico de la Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Córdoba, encargado de las obras de restauración, realizará una inspección para evaluar la estructura.
Este desprendimiento ocurre mientras el Ayuntamiento de Córdoba ya había iniciado un proyecto de restauración del antiguo convento, que se destinará a uso cultural y expositivo. Los trabajos, que comenzaron en marzo de 2025 con una inversión de 1,2 millones de euros, buscan recuperar la iglesia y conservar elementos como el artesonado mudéjar, el coro, la escalera de caracol y las portadas. Las recientes lluvias intensas podrían haber influido en el daño.




