El balance económico del campo cordobés durante el pasado año estuvo condicionado por una menor cuantía en las cosechas de cereales y un ajuste significativo en los precios del aceite de oliva. Según los datos de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, la agricultura, que constituye cerca de tres cuartas partes del valor total, experimentó un retroceso del 11,5%, situándose en 1.540 millones de euros.
El aceite de oliva, pilar fundamental de la economía primaria en Córdoba, registró un valor de 590 millones de euros, lo que supone una bajada interanual de casi el 9%. Aunque la cosecha fue superior a la temporada anterior, el precio medio por kilo de virgen extra se redujo a menos de la mitad, pasando de 9,3 euros a 4,4 euros. Por su parte, los cereales sufrieron una caída del 26% en su valor monetario, alcanzando los 68,47 millones de euros.
En contraste, la producción ganadera mostró un comportamiento positivo con un incremento del 6,7%, alcanzando los 539 millones de euros. Este sector se vio beneficiado por una mayor disponibilidad de pastos gracias a las precipitaciones registradas, lo que permitió reducir los gastos en alimentación animal. Asimismo, las hortalizas destacaron con un aumento en su valoración superior al 80%, impulsadas por cultivos como el ajo y la cebolla.
La rentabilidad del sector se vio afectada por el incremento en los costes de producción, especialmente en energía y productos fitosanitarios, que subieron casi un 5%. Esta presión sobre los gastos, sumada a la caída de la producción, provocó que la renta agraria provincial descendiera cerca de un 12%, situándose en 1.518 millones de euros al cierre del ejercicio.




