Según los datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, este valor sitúa a la región en el quinto puesto a nivel nacional, solo por detrás de Madrid, Baleares, Guipúzcoa y Barcelona. El incremento interanual del 14,2% refleja una de las subidas más pronunciadas de todo el país, superando ampliamente la media estatal.
La brecha con el resto de la comunidad autónoma es notable. Mientras que Málaga es la única provincia andaluza que supera la barrera de los 2.000 euros por metro cuadrado, otras zonas se mantienen en una franja significativamente inferior, entre los 1.400 y los 1.800 euros. En el extremo opuesto, Jaén se posiciona como la provincia más asequible, con una media de 898,2 euros.
Los técnicos ministeriales atribuyen esta escalada a la presión en los grandes núcleos urbanos y zonas turísticas, donde la oferta es insuficiente para cubrir la demanda. Factores como la inversión extranjera, el auge del turismo residencial y el crecimiento del sector tecnológico en la capital malagueña han intensificado la tensión en el mercado.
Esta situación impacta directamente en la capacidad adquisitiva de los residentes, con un esfuerzo financiero para las hipotecas que supera el 35% de los ingresos familiares. Ante este escenario, la Junta de Andalucía trabaja en la movilización de suelo público para vivienda protegida, buscando mitigar las dificultades de acceso a la primera vivienda.




