El INE ha constatado las preocupantes perspectivas demográficas para Córdoba. El organismo estadístico estatal estima que, entre 2026 y 2041, la provincia verá disminuir su población en 33.228 habitantes, pasando de los 773.022 actuales a 739.794 en la fecha señalada. Este descenso contrasta con el ascenso poblacional previsto para el conjunto de España.
El informe del INE, basado en tendencias recientes y la opinión de expertos, detalla que la pérdida de población se fundamenta en un saldo vegetativo negativo. Se esperan 77.937 nacimientos frente a 125.839 defunciones en el periodo de tres quinquenios analizado, lo que arroja un déficit de 47.902 personas.
Este saldo negativo no podrá ser compensado por el saldo migratorio positivo. Aunque se prevé la llegada de 202.183 personas, se espera que 216.857 residentes abandonen la provincia. La migración interior, con una merma de 16.094 efectivos, se ve influenciada por la debilidad económica, que impulsa a muchos cordobeses a buscar empleo en otros lugares.
La llegada de ciudadanos extranjeros sí aportará un saldo positivo de 30.768 habitantes, al esperarse 81.630 llegadas frente a 50.862 salidas. Sin embargo, al cruzar este dato con las pérdidas por saldo vegetativo y migración interior (un total de 63.996 ciudadanos), la merma final se sitúa en los 33.228 residentes.
A diferencia de Córdoba, en España el saldo vegetativo negativo se compensa con la evolución positiva de la migración internacional. El informe señala que la provincia se encuentra a la cola nacional en el peso de los extranjeros sobre el total de habitantes, debido a que buscan lugares más prósperos.
De no revertirse esta tendencia, la pérdida de población agravará los problemas existentes. En los últimos quince años, Córdoba ha perdido 29.199 residentes, un 3,6%, mientras España experimentó un incremento del 6,6%.




